Crisis en La Liga Femenina: la negociación televisiva pone en jaque la viabilidad del campeonato
2025-08-23 · La Liga

La incertidumbre sobre la continuidad del acuerdo entre La Liga F y DAZN amenaza la estabilidad financiera y la profesionalización del fútbol femenino en España, mientras los capitanes de La Liga Primera División rechazan jugar partidos fuera del territorio español.
La Liga Femenina atraviesa una crisis profunda en torno a sus derechos televisivos que pone en entredicho la estabilidad y continuidad del proyecto. El contrato exclusivo con DAZN firmado en septiembre de 2022 por 35 millones de euros para cinco temporadas no ha cumplido las expectativas ni de audiencia ni de rentabilidad, lo que abre una negociación compleja que podría desembocar en una drástica reducción económica o incluso en la rescisión del acuerdo.
Según datos del último curso, DAZN apenas ingresó 1.400.000 euros en suscripciones vinculadas a La Liga F, con una media de espectadores muy baja en sus plataformas, salvo alguna excepción como el Real Madrid-FC Barcelona con 135.000 espectadores. Las audiencias han incrementado gracias a TV autonómicas, pero para DAZN, que abona 7 millones anuales, los resultados han sido negativos.
Ante esta situación, desde La Liga F aseguran que "todo sigue igual", aunque reconocen estar en negociaciones abiertas con la plataforma. El desenlace tendrá un impacto fundamental en el presupuesto y modelo profesional actual: "Los cerca de 7 millones de euros por temporada aportados por DAZN suponen un colchón financiero que garantiza el modelo actual de competición profesional. Sin ellos, los clubes perderían su principal fuente de ingresos estables", advierten fuentes del sector.
El panorama televisivo de La Liga F continúa incierto, ya que DAZN podría buscar rebajar sustancialmente las cantidades aportadas y sublicenciar derechos, lo que podría abrir la puerta a que emisoras autonómicas ampliasen su participación. Sin embargo, esto genera inquietud sobre si la patronal femenina podrá cubrir un posible desfase presupuestario y conservar el impulso hacia la profesionalización y visibilidad que ha caracterizado la Liga desde su nacimiento en 2022.
En paralelo, en el fútbol masculino, una polémica noticia ha generado rechazo unánime. Los capitanes de los clubes de Primera División, junto con la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), han emitido un comunicado para expresar su rotundo rechazo a la propuesta de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) de disputar partidos del campeonato doméstico fuera de España.
El primer encuentro previsto para aplicarse esta iniciativa es el Villarreal-Barcelona, programado para el 20 de diciembre en Miami. El comunicado conjunto reclama "respeto y transparencia", y destaca que dicha decisión afecta directamente las condiciones laborales de los jugadores: "Estamos unidos. Queremos respeto y transparencia", reza el texto difundido por AFE y respaldado por los veinte capitanes.
> "AFE, con el respaldo de los capitanes de Primera División, se posiciona en contra de disputar un partido de la Liga fuera de España por la falta de diálogo y de información. \n\n“Estamos unidos. Queremos respeto y transparencia”\n"
Los jugadores denuncian la ausencia de diálogo previo y la aprobación precipitada de esta medida por la Junta Directiva de la RFEF. Subrayan que el cambio de sede implica un desplazamiento laboral fuera del territorio nacional dentro de una liga doméstica, lo que consideran una falta de respeto hacia los protagonistas principales del torneo.
En definitiva, el fútbol español encara desafíos importantes en ambas competiciones: la viabilidad financiera y visibilidad de la Liga Femenina dependen de un acuerdo televisivo que parece complicado, mientras que en la Liga masculina se exige que cualquier cambio estructural respete a los futbolistas y sus derechos. Estas tensiones ponen a prueba la gestión y futuro del fútbol en España.
El desarrollo de las negociaciones durante las próximas semanas será fundamental para asegurar el buen rumbo de los proyectos deportivos y económicos. Por ahora, la coexistencia de incertidumbre y desacuerdo refleja la complejidad que atraviesa el fútbol nacional, donde la modernización debe equilibrarse con el respeto a los actores esenciales.